Una de Viajes

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Tras unos cuantos foto-viajes durante estos últimos años me he animado a contar algo sobre mi última y más reciente aventura fotoviajera; el sur de Islandia.

No es la primera vez que visito este archiconocido destino, ya estuve allí en 2012, pero si he cambiado el planteamiento respecto a otros viajes realizados; intentando no “contaminarme visualmente” en exceso y cumpliendo con serie de objetivos y metas, condicionados obviamente a las inclemencias meteorológicas.

Ya son unos cuantos destinos recorridos con la mochila y trípode a cuestas y la experiencia se va notando cada vez más a la hora de moverse con soltura y seleccionar lo que a uno le interesa.

Los preparativos:

Todo empezó con la llamada de mi colega Marc avisándome grandes ofertas en vuelos desde Barcelona a Reykyavic…era una oportunidad que no se podía dejar pasar y decidimos reservar una semana para finales de febrero; época ideal para captar auroras y realizar el viaje en una campervan???

Los signos de interrogación no son una errata..nos planteamos realizar en viaje en una furgoneta de calle tipo Kangoo, Berlingo o Caddy equipada con lo mínimo para poder dormir y cocinar durante los siete días de viaje. Intenté buscar referencias en experiencias de otros al respecto pero no encontré nada, si en primavera o verano pero no en invierno. Marc se mostró decidido y me animó a la aventura…dicho y hecho. Alquilamos esta hermosura condicionada a que si pernoctar en ella se convertía en un sufrimiento, pasariamos al plan B: guesthouses o hostels.

 

La idea era captar cuantas más auroras boreales mejor. Para empezar lo recomendable a mi modo de ver y tras haber contemplado auroras en otros lugares y momentos es, si se puede elegir, que la luna llena coincida con la mitad del viaje; así nos garantizamos noches iluminadas sobre paisajes nevados con la consecuente posibilidad de bajar iso o poder grabar video a tiempo real.

En nuestro caso, esta importante premisa no se pudo cumplir y viajamos en una fase lunar diametralmente opuesta, con noches cerradas….la primera… de frente.

Otro objetivo y fácilmente alcanzable era el de estar en el sitio y a la hora deseados gracias a nuestra furgocasa. Bajo qué condiciones era una incógnita y un aliciente. De paso nuestro bolsillo agradeció el hecho de pernoctar y comer en ella gracias a que en la maleta no faltaron ricas viandas de nuestra tierra y por supuesto, mi cafetera italiana que me acompaña allá donde vaya sino me garantizan un café con un mínimo de calidad.

La llegada

Todo según lo previsto y tras realizar escala técnica en Barcelona para encontrarme con Marc, llegamos a Islandia donde recogimos la furgoneta y realizamos las obligadas visitas a lugares de interés tales como “Bonus” y “Vindubin”; el primero la archiconocida cadena de supermercados del cerdito y el segundo, las licorerías donde conseguir cerveza.

Otro aspecto importante era el de las telecomunicaciones, en nuestro caso compramos una tarjeta de un operador local, Nova, con 10 gigas de datos a compartir entre los dos; más que suficientes para los 7 días de viaje. Esta es una de las cosas que más me sorprende actualmente respecto a otros viajes que realizaba en el pasado y es que estés donde estés, sigues conectado con los tuyos y con lo que necesites. A modo de ejemplo he estado haciendo fotos de auroras y compartiéndolas prácticamente al momento…amazing.

La ruta

Con todo en su sitio, el depósito lleno y muchas ganas de empezar a hacer fotos nos dirigimos a nuestro primer destino. Habíamos confeccionado una ruta con una serie de imprescindibles pero muy flexible, algo que considero muy recomendable; de nada sirve ir a los sitios por ir como si de una carrera se tratase. La duda era si empezar por un sito y terminar por otro o viceversa. La climatología jugaba un papel importante y durante esos primeros se preveía cambiante e inestable.

Teníamos claro ir a la península de Snaefells pasando por Kirkjufellsfoss y llegar hasta el fantástico lago glaciar denominado Jökulsárlón, pasando por Seljalandsfoss, Skógafoss y Vik. Una ruta llena de topicazos circulando principalmente por la Ring Road, la 1, y abiertos a encontrar sorpresas por el camino siendo conscientes de las limitaciones de nuestro vehículo y la imposibilidad de rodar por las F-Road ya que muchas se encontraban cerradas.

Dia 1: Kirkjufellsfoss

Al final decidimos empezar la ruta por la península de Snaefells, yo le tenía ganas ya que no la conocía y quedé gratamente sorprendido. La recomiendo totalmente ya que contiene muchos atractivos y en su extremo oeste se encuentra el Parque nacional de Snaefellsjökull. Esa primera noche la pasamos en el parking de Kirkjufellsfoss, donde tuvimos la suerte de poder contemplar nuestras primeras Auroras del viaje junto a una sorpresiva multitud de fotógrafos. Otra cosa fue poder realizar la típica foto de las cascadas en primer plano y la montaña al fondo; algo reservado para los menos exigentes que no muestran el mínimo problema a la hora de retocar sus fotos clonando por doquier a todo elemento viviente que aparezca en ellas. No se si calificarlo como circo, show o consecuencia de la globalización; pero lo cierto es que todos estábamos allí por la misma razón y todos tenemos el mismo derecho.

Una gran diferencia entre la Islandia de hoy y la que conocí hace cinco años es sin duda la afluencia de gente a los lugares de interés. Mención aparte merecen los autobuses repletos de asiáticos que llegan como auténticas hordas a todo lugar que merezca el mínimo interés y desembarcan sin importarles lo más mínimo quien o quienes estén allí en ese momento y que estén haciendo. Es así, lo tomas o lo dejas. Serán las rrss, las idílicas imágenes que se obtienen es semejante escenario o que “está de moda”, pero ese es uno de los tributos a pagar y aún así…merece y mucho la pena.

  Kirkjufellsfoss

Dia 2: Parque Nacional de Snaefellsjokull

Tras un primer café que supo a gloria junto al trasiego de los autobuses nipones, levantamos el campamento y nos dirigimos dirección oeste hacia el Parque Nacional de Snaefellsjokull. Mención aparte merece el balance positivo respecto a primera noche en la furgoneta. Si bien el espacio era bastante justo, simplemente bastaba con ser un poco ordenado y metódico. La clave del éxito fueron los sacos de dormir que Marc trajo, unos sacos preparados para dormir en temperaturas extremas y que una vez dentro, no pasabas nada de frío A pesar de que nuestra furgoneta no contaba con calefacción estática, ni siquiera hizo falta arrancarla para tirar de la suya propia.

Como dato de interés, señalar que la acampada está prohibida y en todo lugar de interés existen señales prohibiendo el camping y el estacionamiento de campervans tipo motorhome. Nosotros no tuvimos ningún problema pero intuyo que en verano debe existir más control y obviamente más campervans.

Lluvia, frio, sol y viento a ratos…esas eran las condiciones:…las mejores para un fotógrafo. Si quería estar calentito lo que tenia que haber hecho era quedarme en mi casa.

El recorrido por Snaefell fue agradable y lleno de atractivos y en el que concentramos los esfuerzos en una localización sorprendente y novedosa para mí: Londrangar

Londrangar

Tras ello tocaba preparar noche y buscar localización de camino al sureste .Decidimos probar suerte con unos ansiados reflejos de auroras en un lago y tras una parada técnica en Borgarnes pusimos rumbo a Hafravatn, una laguna cercana a Reykjavik. La localización era ideal pero al llegar a ella el cielo se mostró totalmente cubierto, no dio tregua alguna y tuvimos que desistir del intento. Así pues, sopita caliente y a la cama.

Dia 3: Vík í Mýrdal

Tras el cafelito reconstituyente de rigor…rumbo a Vik, hacia su playa negra llamada Reynisfjara, uno de los lugares más interesantes de Islandia y que en mi anterior visita no pude aprovechar como me hubiese gustado. Nuestra premisa era parar allá donde nos pareciera y si el viento nos lo permitía subir el drone. La verdad es que no pudimos aprovechar sus posibilidades como teniamos previsto ya que la climatología jugó en nuestra contra. A pesar de ello y tras repostar en Sellfoss pudimos hacer alguna que otra toma.

De camino, parada de rigor en Seljalandsfoss y Skógafoss, dos de las más espectaculares cataratas de Islandia y tirando de tele para evitar el tremendo número de visitantes. Las seis grandes son estas dos junto a Godafoss, Gulfoss, Detifoos y Svartifoss. Las he visitado todas y las primeras encajaban en nuestra ruta. Svartiffos también nos quedaba de paso, pero ya quedé servido en mi anterior viaje.

Al llegar a Vik nos encontramos con un fuerte viento que desembocó en una fuerte granizada; preludio de lo que estaba por llegar los próximos días. Planeamos aguardar hasta la noche a ver si las esperadas luces del norte nos hacían una visita como indicaba vedur.is, la página del servicio meteorológico islandés. Nuevamente nuestro gozo en un pozo…la localización era ideal pero el cielo…no dio tregua.

Hicimos noche en el parking de la playa. Recuerdo aquella noche con vaivenes continuos y un fuerte viento, pero cualquiera asomaba la cabeza fuera del saco. Al despertarnos, vualá, nieve fresca a nuestra entera disposición. La sensación de ser el primero que llega a la playa es tan volátil y efímera que como no andes diestro con el equipo, tendrás pisadas y trípodes por doquier, aún así pudimos disfrutar de un buen rato en un lugar tan especial.

Skógafoss

Dia 4: Vatnajökull

Tras una buena sesión en la playa retomamos el camino hacia el glaciar Vatnajökull acompañados de un elemento que ya no nos abandonaría el resto del viaje; la nieve. Al llegar al glaciar el buen tiempo hizo gala de presencianos y nos permitió disfrutar de él en unas condiciones envidiables. Vasily y Vladimir (Marc y yo) disfrutaron de lo lindo.

Según las predicciones esa noche era óptima para visualizar auroras y justo a la hora H estaría despejado. Después de unos excelentes espaguetis carbonara disfrutamos de una puesta de sol llena de colores y matices…solo quedaba rematar el día con unas buenas luces del norte…Murphy parecía estar de nuestro lado…y así fue.

Fue la mejor Nothernlight sesión del viaje y hasta pude hacer un time con la Sony mientras fusilaba con la 5d4.

Día 5: Jökulsárlón

Abandonamos Vatnajökull rumbo a Jökulsárlón. Las predicciones meteorológicas no acompañaban y a fue. La bienvenida fue apoteósica, con fuertes rachas de viento y nieve. Sin duda, Sauron nos estaba esperando.

Marc tenía ganas de fusilar la zona ya que en su anterior viaje no pudo ni ver el lago helado ni la famosa playa de cubitos de hielo. Esta vez la cosa no fue mucho mejor pero no podíamos irnos de vacío. Estuvimos más de dos horas luchando contra los elementos fotografiando y filmando en una sesión de la más hardcore que recuerdo, ataviados en modo extremo y aprovechando al máximo las posibilidades. No nos quedó más remedio que abandonar la zona y dirigirnos hacia Vatnajökull nuevamente. El camino de vuelta fue tenso y no exento de riesgo ya que conducir se hizo por momentos casi imposible; a pesar de ser de día hubo momentos en los que la visibilidad era prácticamente nula, pero no podíamos parar.

Decidimos retroceder más y llegar a la playa de Vik. Una vez allí comenzó a nevar copiosamente y en un ejercicio de improvisación decidimos dirigirnos a zona aún más segura, Skógafoss.

Bien entrada la noche llegamos a la famosa cascada con la esperanza de poder contemplar alguna aurora, cosa que no sucedió. Nuestra mala suerte se vió acentuada con una sorpresa; Marc había dejado olvidados los trípodes en la playa de Vik..OMG!.

Cansados de tanto trasiego hicimos noche y al despertarnos nos dirigimos nuevamente a Vik, a ver si los trípodes seguían allí.

Breiðamerkursandur o Playa de los Hielos

Dia 6: De Vik a Seljalandsfoss

El trolo de la motoniveladora (quitanieves) había dejado practicable la Ring Road, la carretera principal N1 que rodea todo el país y que era nuestra principal via de uso. Llegamos a la playa de Vik y al llegar el parking ya estaba lleno de autobuses y vehículos y los trípodes de Marc….estaban allí sumergidos en la nieve….la buena suerte volvía a estar de nuestro lado. Disfrutamos de una nueva sesión en la playa de Vik y ésta vez con más nieve, fresca y recién caída. El sol salió y nos regaló unas luces y unos volúmenes de ensueño. Grran sesión.

Con las pilas cargadas nuevamente decidimos dirigirnos hacia Seljalandsfoss, pensando ya en el día de partida y parando por el camino cuantas veces fuese necesario. El paisaje nevado y el buen tiempo que reinó durante ese día nos permitió sacar el jugo de nuestros equipos. La previsión era semi-óptima en esa zona para poder aurorear por la noche.

Así fue, llegamos a la cascasda y tras la sopita de rigor…al acecho nuevamente. Esta vez si aparecieron y nos dejaron con la miel en los labios porque tras media hora se nubló de manera severa. Menos es nada, el marcador quedaba 3-3 un empate técnico. Era nuestra última noche en la furgoneta. Ya había ganas de una cama como dios manda.

  

Dia 7: De Seljalandsfoss a Keflavik

El día amaneció cubierto, lluvioso y ventoso. El plan era dirigirnos hacia Keflavik donde habíamos previsto pasar la noche en una guesthouse cercana al aeropuerto, ordenar todo, adecentar la furgoneta y preparar nuestra partida prevista a media mañana del día siguiente.

Este era el plan pero al llegar a Selfoss nos encontramos con la carretera cortada y nos desviaron hacia Grindavik. No nos disgustaba la opción porque incluso era una ruta que habíamos barajado. El problema fue que resultaba imposible atreverse a pararse e intentar realizar alguna toma. Las rachas de viento, agua y nieve zarandeaban la furgoneta con virulencia; fue una verdadera lástima no poder siquiera hacer alguna parada ya que el lugar prometía y por momentos se intuían grandes localizaciones. No nos quedó mas remedio que seguir hacia adelante pero al salir de Grindavik nos encontramos nuevamente con la carretera cortada. Solo nos quedaban 20 km hasta nuestro destino y tuvimos que refugiarnos en el parking del famoso Blue Lagoon que increíblemente y a pesar del temporal tenía visitantes. Tras dos horas de espera abrieron la carretera y pudimos llegar a la guesthouse. La sensación de pisar nuevamente una casa fue extraña y sin duda lo que más necesitábamos era un buen baño.

Con las pilas cargadas y tras comprobar que el temporal amainaba salimos a probar suerte al faro de Gardur, una localización cercana al aeropuerto y muy recomendable. Las luces del norte se dejaron ver tímidamente; el empate técnico se deshizo…(de momento) y a pesar del fuerte viento pude obtener unas tomas realmente atractivas.

Faro de Gardur

Dia 8. Amago de partida

Café, tostadas, entrega de furgo y al aeropuerto. Al llegar, sorpresa…4 horas de retraso en nuestro vuelo que luego fueron 5, luego 12 y al final confirmación de salida a las 5 de la madrugada tras 19 horas de retraso. La compañía, en este caso Norwegian con la que ya había volado a Noruega, nos trasladó en autobús a un hotel. La vedad es que el proceso fue un poco surrealista y esperpéntico ya que nos llevaron a una granja-hotel cercana a Selfoss a unas dos horas de trayecto y nos dieron de cenar/comer/desayunar a horas surrealistas. En fin…día extra en Islandia y las auroras…no hicieron acto de presencia….empate técnico nuevamente. Tras esta pequeño contratiempo llegamos a Barcelona a media mañana. Menos mal que mi vuelo hacia Ibiza salia a media tarde y en consecuencia no tuve que comprar uno nuevo. La experiencia te enseña a no enlazar con pocas horas ya que puedes encontrarte con sorpresas.

 

Conclusiones y Recomendaciones:

Hasta aquí la crónica del viaje; personalmente me servirá para recordarlo con más exactitud y colectivamente seguro que a más de uno le irán bien estos consejos:

  • Viajar en invierno a Islandia ofrece unas posibilidades infinitas. Luces cambiantes y tiempo inestable son los ingredientes que necesita todo fotógrafo ávido de situaciones extraordinarias.

  • Desde mi punto de vista, lo ideal es viajar formando un binomio, solo no me gusta y tres son multitud.

  • La opción campervan es ideal y si encima es amplia y 4×4, nada te puede parar.

  • Si eliges esta opción; lo suyo es llevar alguna que otra vianda en el equipaje y mentalizarte de que como en casita no vas a estar. En cuanto a la higiene, prepárate para la guerra y aprovecha baños de lugares estratégicos y no olvides un pack de toallitas de bebé. Yo estuve en el ejército y os aseguro que allí lo pase mucho peor. Si eres muy exigente siempre puedes realizar parada técnica en algún hostal o guesthouse. Hay a patadas.

  • Si te gusta la cerveza; compra en el dutty free que hay frente a la cinta de recogida de maletas del aero; justo al recoger éstas y antes de salir al hall de salidas y llegadas. Es más barata que en los Vindubins; las licorerías distribuidas por todo el país y único lugar donde comprar alcohol.

  • Nunca va de más llevar una regleta de enchufes para cargar baterías y si se opta por la opción furgoneta o similar no hay que olvidar un convertidor de 12v con salida 220. Será la diferencia entre la vida y la muerte energética. Si además tiene conectores Usb mejor que mejor.

  • Pasa de los roamings telefónicos si no te va la vida en ello; lo suyo es comprar una tarjeta de datos.

  • Enlaces de interés:

    • http://www.vedur.is/ : El servicio islandés de meteo. Bastante fiable y con Auroras Predictor.

    • http://www.road.is/ : La web de carreteras. Muy útil para saber en qué condiciones se encuentran. Se acutaliza al instante.

    • http://www.faircar.is/: Aquí es donde alquilamos la campervan. En nuestro caso la Caddy. Precios competitivos y buen servicio.

En fin y al fin la crónica llega a su fin. Solo añadir que después de analizar las imágenes siempre te quedas con la sensación de que algo ha quedado en el tintero o simplemente buscas una excusa más para volver.

Vladimir (yo) y Marc alias “Vasili”

About Jose A. Porras

Nacido en Ibiza a mediados de los setenta. Criado y residente en Ibiza durante todo el año; conocedor de la isla y de sus gentes; de sus negocios y de sus posibilidades. Fotógrafo de vocación y formación; educado en analógico y en blanco y negro y adaptado al mundo digital desde el minuto cero. Durante más de 8 años laboratorista y printista; desarrolla su faceta más comercial a través de Ibizafotografia.com, página fundada en 2002. Miembro fundador del GFN a finales de los 90; grupo pionero en España sobre Fotografía Nocturna. Miembro de Portfolionatural.com; web especializada en fotografía creativa de naturaleza, donde exhibe su lado más artístico y personal.